viernes, 12 de agosto de 2011

Las Fiestas de La Peregrina.

En 1922, la imagen de la Peregrina era llevada en procesión en un coche de la época.
Avelino Álvarez, portador durante muchos
años de la carroza de La Peregrina.
Pontevedra está de fiestas, las de La Peregrina, la ciudad se engalana para honrar a Nuestra Señora del Refugio la Divina Peregrina. Como todos los años y durante bastante tiempo, el segundo sábado de agosto es la fecha en que en el atrio de la iglesia y de la plaza reciba a miles de pontevedreses y visitantes para contemplar el repique de campanas y el estruendoso ruido de los fuegos como señal de inicio de que comienzan las fiestas. No difieren mucho las fiestas de mi niñez de las de ahora, si acaso, en número de días, pero más o menos se rigen por el mismo patrón. Nos acercábamos hasta la iglesia para contemplar la llegada de los gigantes y cabezudos que daban paso al desfile de gente que, vestida de trajes regionales, llegaban hasta el Santuario para las ofrendas florales a la Virgen. 

Curro Volta, con el que tuve la gran suerte de trabajar, autor de los carteles de La Peregrina en 1972 y 1971, este último con una mención especial con motivo del Año Santo Compostelano.
La Banda de la Oje en la Plaza.
Teníamos las fiestas en el barrio, la chavalada de la Rua Nova las esperábamos con impaciencia porque significaba que nos dejaban salir hasta las "tantas". La calle Reina Victoria, cuando ya hacía unos años que había dejado de pasar el ferrocarril, se llenaba de carruseles, los caballitos, donde solíamos subir en marcha, hasta que nos "pillaba" el encargado, las cadenas, centro dijei de los años 70, donde sonaban canciones como "Oh, Oh, July" de los Diablos, el "Eva María" de Fórmula V, el "Eres Tu" de Mocedades, tan famosa en aquellos años, el "Dama Dama" de Cecilia, o el "Porqué te vas" de Jeanette,  y sobre todo, las canciones de Nino Bravo y Camilo Sesto, que hacía que nos pasaramos muchos horas embobados delante del carrusel. Después estaban las pistas de los "cochitos" de Camarero, los famosos coches eléctricos, donde nos pásabamos todas las tardes "llorandole" a la gente que compraba las fichas que nos "llevarna", al lado se ponían instalaciones como el laberinto, la motocicleta, que daba vueltas y vueltas y no sé como no se mareaba, el gorila de no se donde, al cual "apedreaban" para que se enfadara, el "monstruo de Guatemala", la "mujer araña" y recuerdo sobre todo la "vaca de siete patas".

El "Tiro Madrid" que este año, desgraciadamente no acudirá a la cita de La Peregrina.
























Los "caballitos" estampa típica de las fiestas en los 50. Foto Rafa/Museo de Pontevedra






















En la Alameda, solían situarse los puestos de garrapiñadas, por alli estaba el puesto de Pintos, que era familia de Moncho, de la pandilla de la Rua Nueva, la churrería de Galiano, que me conocían y me atiborraban de churros hasta reventar por una peseta y los puestos de empanadas y vinos. También lo hacían las tómbolas y sobre todo los famosos tiros de escopetas de balines, entre ellos el "tiro con foto" y el "tiro Madrid", éste llegaba a principios de los 70 a Pontevedra, como novedad, con aquellas escopetas de tiro con corchos a los botellines y a los vaqueros e indios, además de los aviones, este año y después de 40 años ininterrumpidamente, no estarán en su puesto de la Alameda.

Gigantes y cabezudos daban paso, allá por los años 20,  a la procesión de La Peregrina, escoltada por la banda de música, a su paso por la Plaza de la Herrería.


























El que fuera paseo de Montero Rios, enfrente de la Diputación y el Instituto servia de pista para todos los eventos que se hacían a lo largo de los quince días de fiestas. Las jimkanas automovilísticas, los campeonatos que organizaba la Delegación del Frente de Juventudes, de Futbol, Balonmano y Baloncesto, a lo largo de toda la calle y sobre todo las clásicas de La Peregrina de Ciclismo alrededor de la Alameda. Por allí discurría también la Batalla de Flores presenciada por multitud de gente. Por las noches y durante quince días echábamos algún que otro baile al ritmo de las orquestas delante de la Diputación. Se vivía ambiente de fiesta en toda la ciudad y La Plaza de la Herrería y las Palmeras servían de emplazamiento para los espectáculos de los más pequeños.

La Avenida de Montero Rios esperaba el paso de la Batalla de Flores en 1972.  El abarrotado palco de la Alameda aún estaba sin cubrir. Foto: Camilo Gómez/Diario de Pontevedra.

La Herrería servía como escenario de espectáculos para los niños, en el centro y junto al niño recostado en su hombro, la hija de Papiris. Foto Rafa/Museo de Pontevedra.






6 comentarios:

  1. Des estas inolvidables peregrinas, recuerdo que en el solar vacio del edificio de los funcionarios de la Diputación, hoy conocido por el del anuncio de adeslas, se instalaba la pista de coches de camarero. También recuerdo a mi padre, Juan José Lopez Piñeyro que todos los años en la entrada de la Alameda colocaban la tombola benefica de caridad (Caritas). Otro recuerdo eran los recuerdos que no entregaba Regera, por aquel entonces presidente de la Comisión de Fiestas y que aprobechaba para vaciar el bazar con aquellos toritos de plastico, llaveros de pistolas..., ah, y la tombola de la maquinita de amor o la del perrito piloto, o las carreras de camellos que por un sombrero y un carnet estabamos toda la tarde para conseguirlo... y la tombola de la ratita... que momentos... amigos, felices fiestas.

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  2. No conocí el solar. Cuando llegamos al barrio en 1969 ya estaba en plena construcción el edificio de los de la Diputación. El primer recuerdo que tengo de los "cochitos eléctricos" de Camarero era cuando se instalaban entre el edificio de Educación y la antes llamada "cruz de los caídos". En este enlace se ve se ver el solar que dices:

    http://vellapontevedra.blogspot.com/2011/08/el-barrio.html

    Un saludo.

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  3. Todo moi completo.
    Onde está hoxe o edifici de funcionarios da Diputación houbo antes un palacete que debería terse conservado. Foi vendido e trasladado pedra a pedra a Sanxenxo.
    Como non era previsible darlle ó edificio a altura que finalmente lle deron, trampeouse antes coa autorización do edificio onde está a Fogar do Pensionista, mentres a algunha casa das Rúas non lle autorizaban máis altura.

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  4. En una de las fotografías está el bueno de Isolino, funcionario de la Diputación, que se crió en el hospicio y luego allí se quedó a trabajar. Tiró durante muchos años del carro de la Peregrina. He dejado de verlo por la calle; ¿habrá fallecido?

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  5. Desgraciadamente falleció hace poco. Un saludo.
    http://vellapontevedra.blogspot.com/2011/05/hasta-siempre-avelino-alvarez-alonso.html

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  6. Gracias por tu información sobre Isolino. Precisamente lo conocí en el hospicio cuando fui becario. Un saludo y felicidades por este blog; es un trabajo verdaderamente extraordinario.

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