martes, 9 de agosto de 2011

La Academia Cervantes.

Mi colegio, el de mis hermanos, el de muchas generaciones de pontevedreses. Aunque eran años díficiles, para algunos, tengo buenos recuerdos de la Academia Cervantes en la Plaza de Méndez Núñez, donde también estaba el colegio de Buela. Era un centro como los de antes, una vivienda, donde sus clases las conocíamos como el salón, el cuarto pequeño, el cuarto oscuro, la cocina, la galería, el pasillo, donde muchas veces he estado castigado de rodillas con los brazos en cruz, y por último la clase de la profesora Raquel, la de parvulitos. El colegio también hacía de pasantía y venían muchos chavales de los institutos a clases de apoyo. Por ahí andaban los amigos de la clase, que ibamos pasando de curso, los Eugenio, Vilaboa, Jose María, el de Jomafer, José Manuel Janeiro, Paleo, Benigno, Miguel y su hermana Loly Pedras, José Luis Ponte, Diego, Juan Antonio Juncal, el de los ultramarinos; Sánchez Barba, Sánchez Dios, Marivi, Pilar Hermida, la de la joyería, Lourdes, Jacome, Casares, a la que veo casi todos los días en la farmacia de la calle Echegaray, Angeles y alguna/o más que, desgraciadamente ya no recuerdo. Aquellas clases, donde se estudiaba cantando, "España limita al norte con el mar cantábrico..." Las tablas de multiplicar, que competíamos con los alumnos del colegio de "Buela" que estaba al lado, haber quien gritaba más. Los recreos de la Plaza Méndez Núñez que se juntaban los dos colegios y había cientos de niños. La tienda de "Juanito" y su mujer, que estaba en la esquina de la plaza y al que volvíamos loco en los recreos comprando los regalices, las napolitanas y los caramelos de pataco. Los bocadillos de pulpo, cuando el presupuesto lo permitía, en "La Cañiza" a cinco pesetas y los de chorizo de Pamplona, en la tienda que había en la calle Real enfrente del Ultramarinos de Rios.
Los profesores, el que mandaba en todo, el Director, Manuel Abalo Alfonso, Don Manolo, como le llámabamos y que daba las clases de Política, su sobrino, Jose y su mujer que también daban clases, el profesor de Literatura "Chambriñas", el de Geografía e Historia, Don Alonso, que una vez dejó el colegio, fue profesor de Autoescuela, el de Física y Química y Matemáticas, Don Santiago, la última vez que lo vi, estaba en la secretaría del instituto A Xunqueira II, la profesora de Francés, La Madame, el de Dibujo, profesor Sdmith, recuerdo que también de vez en cuando nos daba clases de religión el cura de San Bartolomé, Don José Gigirey y sobre todo, la profesora Raquel, la primera maestra cuando llegábamos al colegio, la que nos enseñó a leer, a contar, a escribir en aquéllos cuadernos de Rubio. Ya han pasado  muchos años desde que dejé el "cole" pero en mis recuerdos siempre estará la profesora Raquel, la maestra de parvulitos.





















Arriba, la profesora Raquel en el aula con los alumnos del curso 1965/66. Abajo, en la puerta de entrada de la Academia Cervantes con los alumnos de 1972, donde está mi hermano Rafa.











9 comentarios:

  1. En esta academia, donde estuve un verano por un suspenso, recibí bastantes golpes de su director... Tenía el hombre la manía de golpear a los alumnos.

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  2. A mi no me tocó porque mi madre le dijo que no me tocara, que si hacia algo mal que se lo dijeran a ella, pero si que vi pegar

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  3. Hola tines algun contacto con alguien del colegio Buela??
    Mi correo es marias@lycos.com , yo estudie en el y me gustaria contactarme con alguien.
    Me guta la pagina, ya es la tercera vezque la visito

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  4. Hoy es un gran dia, hace como unos 25 años que no se nada de mi compañero Valero, y de casualidad me envian un correo y a través de un enlace me encuentro una foto de primera comunión y, quién podría ser sinó, aquel niño con carita de bueno y ojos claros Valero como lo conocíamos en clase, en el "manicomio Cervantes" como yo lo llamaba, aquello era una casa de locos, empezando por el director y como se suela decir, y acabando por el extremo izquierdo.
    El único que se salvaba era Santiago, el profe de mates. Por cierto me recordaste que alguien se llamaba Paleo, pero no recuerdo quien, y Casares tambien me suena pero no le pongo cara.
    Espero verte pronto amigo Valero y contarnos alguna batallita, por cierto tenemos algún amigo en común. Un abrazo.

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  5. A pesar de pasar desapercibido, soy el segundo por la derecha y abajo de la foto de Raquel. Estoy de acuerdo con el comentario del principio, salvo que retiraría lo bueno y multiplicaría varias veces lo malo. Se salva Raquel y el profesor Santiago.

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  6. Estuve dos años en Cervantes y, aunque Santiago me dió un buen bofetón el primer día, siempre me llevé y me llevo muy bien con él. Aprendí mucho en esa academia. No tuve profesor de Matemáticas ni de Física como Santiago ( lo digo como profesor de matemáticas que soy). También aprendí mucho Latín con Alfonso "Chambriñas" ( ya fallecido). Y recuerdo a muchos compañeros que no volví a ver : Arturo Castillo, su mujer Maribel, Javier Corcoba, Julio Seiro (que no me devolvió mis apuntes de Física), Teresa Souto, María Ferro, ......¡Que tiempos aquellos!

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  7. Estuve desde cuarto a séptimo de EGB. Un recuerdo y un abrazo muy grande a todos mis compañeros de aquel entonces, Jesús Sánchez Barba, Jesús Rodríguez López, Poldo Saburido, Belén Lojo (guapísima), Beatriz Hermida, Manuel Fontán Cons, Mercedes Cernadas, Teresa Acuña, José Luis Cortés Donsión, y tantos otros a los que aquellos animales de profesores como Jose o Don Manolo solo sabían educar a golpes. Qué pena de generación que tuvo que aguantar la educación de: "la letra con sangre entra, lamentable".

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    1. Hola, me llamo Fernando García San Miguel, yo también estudié en esa academia, recuerdo casi todos los nomb res que se mencionan en el artículo, mi experiencia en ese centro no puedo considerarla como buena, creo que D. Manolo era un sádico que disfrutaba pegando a los alumnos, D. Alonso sobaba todo lo que podía a las crías, el pobre de Alonso Meixueiro (Chambras) bastante hacía con mantenerse en pie, a la Madamme (Antoinette) podías estar el curso entero leyéndole la misma lección que no se enteraba, el único profesor bueno, en todos los sentidos era Santiago (Matemáticas, Física y Química). Estoy fuera de Pontevedra, pero me encantaría mantener contacto con gente que se acuerde de todo esto e intercambiar opiniones...

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