sábado, 26 de mayo de 2012

La "Boda de Lolita".

En el año 1984 fué muy sonada en todos los medios la boda de la hija de la "Faraona" Lolita, con Guillermo Furiase en la que casi no se casa. Para el recuerdo quedó aquélla mítica frase de Lola Flores dirigiéndose a toda la gente que abarrotaba la iglesia donde se iba a celebrar la ceremonia: ¡Si me queréis... irse! Como no podía ser de otra forma la mítica discoteca Shiva que estuvo con nosotros desde 1977 hasta el año 2004, todo un boom cuando se inauguró y que estaba en la calle Sagasta, parodió en una de sus sesiones de noche el "famoso" enlace. En aquél memorable día del 84, "Gabi" Léis, Tuto, Domínguez, todos ex-jugadores del Pontevedra Club de Fútbol, junto a Jose "Lagar", Guillermo, "Mazinguer y sus "cantaores" y sobre todo Pepe "Shiva" el organizador de todo, nos hicieron pasar a todos los que allí estuvimos y participamos de una noche que aún recordamos.
Fotos de aquella noche en la Discoteca Shiva.

Domínguez, Mazinguer y Tuto "Lola Flores" en plena actuación. Al fondo, Jose "Lagar" y Pepe "Shiva", el que montó todo aquél "lio".



lunes, 21 de mayo de 2012

El Puente de las Cabras.

Bonita estampa que retrató a finales del siglo XIX el histórico fotógrafo afincado en Pontevedra Francisco Zagala de un bello paisaje y que, desgraciadamente, por culpa de la instalación de una fábrica privada hace muchos años y como casi siempre con la connivencia política de otros tiempos, se acabó con el patrimonio de todos. El Puente "original" de las Cabras estaba (y está) en el límite entre Campañó y Alba sobre el Río Rons y no como erróneamente piensan muchos que es el puente de madera en la entrada de la "Xunqueira de Alba". En un gran trabajo de Miguel Ângelo Design nos podemos hacer una idea de lo que fue el desaparecido puente y en lo que se ha convertido.

























Foto: http://miguelangelodesing.blogspot.com.es/2008/09/represa-de-ponte-cabras.html

jueves, 17 de mayo de 2012

¡Hala Pontevedriña, ánimo chavales!

Salida del tren del "ascenso"  con cientos de aficionados
pontevedreses hacia León para vivir un día histórico.
Foto Rafa/Arquivo Municipal.
Como entonces los hicieron nuestros padres, y nuestros abuelos tomando toda una ciudad hace más de sesenta años en aquél histórico partido de León en el campo de "La Puentecilla", donde miles y miles de pontevedreses habían dejado la ciudad del Lérez desierta para unirse a aquella serie de jugadores como Estévez, Kaki, Deza, Balea, Marcelino, Guillemo, Nancio, Fidel, Cholo, Carballinés, Pirelo y Ferreiro y que figuran en el libro de oro del fútbol pontevedrés, para conseguir el primer ascenso a la Primera División del fútbol Nacional. Tomemos ejemplo, también, de aquél "personaje" que se llamaba "Manilo" y que se sentaba siempre en áquella abarrotada y "crítica" grada de Preferencia en la década de los sesenta y setenta, al lado de la cabina de retransmisiones, y que con su "viejo" megáfono animaba sin parar y sin descanso a los jugadores de nuestro equipo, nuestro Pontevedra: ¡Hala Pontevedriña, ánimo chavales...! Nos toca a nosotros hacer un esfuerzo y convertir el nuevo Pasarón en una auténtica caldera, como antes lo hicieron nuestros mayores, para que todos juntos podamos llevar a nuestro equipo al lugar del que nunca debió descender.

Un campo de Pasarón abarrotado se preparaba para celebrar otro histórico día cuando se derrotó al Lemos por 1-0 y se subió a "Segunda División" en el año 1976.



Recibimiento a los "héroes" de La Puentecilla en la Plaza de Curros Enríquez, donde estaban las oficinas del club granate. Abajo un cuadernillo que se editó sobre el primer ascenso en 1960.         Foto Rafa/Arquivo Municipal.




View more documents from

lunes, 14 de mayo de 2012

Peregrinación a Santiago en 1976.

El Presidente, Eulogio Vázquez Pereira, fue llevado a hombros por los
aficionados hasta el "tunel" de vestuarios del viejo Pasarón.
Una vez más el Pontevedra se prepara para vivir otra fase de ascenso, aunque esta vez  para recuperar una categoría que nunca debió perder, la Segunda "B". Esperamos que los  jugadores nos hagan revivir el éxito de hace 36 años cuando subimos a Segunda División. En la imagen la Junta Directiva de entonces y toda la plantilla de jugadores "cumpliendo" la promesa de "peregrinar" a Santiago de Compostela. Por ahí andaban, todos mezclados, dirigiendo al Pontevedra Club de Fútbol "Lalo" como entrenador y Eulogio Vázquez Pereira como Presidente y estaban acompañados de Sánchez, Joaquín, Rey Tapias, Santos, Tuto, Gabriel, Canosa, Márquez, Costas, Amutio, Norat, Araujo, Vavá, Sasiaín, Sergio, Carral, Hidalgo, Rivas, Plaza, Lago, Domínguez, Pepín, Vita y Balbi, también vemos a Tucho de la Torre, que fue entrenador mio ese año en la "Liga Nacional" y a Suárez, el "Canario" con su mujer e hija María Elena, a Saborido, el recordado secretario del Club, a Germán de la Iglesia, al gran periodista Amador Larriba y al dueño de "Los Castellanos" y no podía faltar, vestido con camiseta granate, escudo y bandera, al gran "Luis Pontevedra" el limpiabotas de los Soportales. Angustioso había sido aquél último partido de Liga en Pasarón contra el Lemos y que se había ganado por 1-0 con gol de Plaza de penalti y que nos daba la primera posición, único puesto que optaba al ascenso directo a Segunda División. Al final invasión de campo y Presidente y jugadores a hombros hasta los vestuarios. Un gran día si señor.

Fotos cedidas por la familia Vázquez Pereira.


sábado, 12 de mayo de 2012

Campolongo.

El Pazo una vez "instalado" en Madrid.
Tres fotografías que amablemente me cede Antonio, un follower del blog, donde se puede apreciar el estado en que se encontraba el barrio de Campolongo a principios de los años setenta. Había desaparecido la vieja estación del Ferrocarril y comenzaban las obras del Colegio Público. El Río Gafos o "Menexo" estaba siendo canalizado, las casas sindicales ya estaban ocupando los terrenos que habían sido del Pazo de Campolongo, que lamentablemente se habían "llevado" para la Casa de Campo de Madrid, y habían sido construido los nuevos pabellones de los militares. También se puede apreciar una parte de la nueva iglesia de Campolongo entonces, hoy ocupada por las oficinas de Estadística, y que estaba en los terrenos que habían sido del gimnasio del Pazo. Recuerdo de niño los "grandes" partidos que jugábamos cuando ya estaba hecho el cierre del Colegio contra los chavales de las Sindicales, los Picolo y compañía y, no se porqué extraña razón, pero siempre acabábamos a tortas, debía de ser eso de la "rivalidad". También asistir a algunos de los circos que durante algún tiempo se instalaban en la explanada que había dejado el Ferrocarril, todo un acontecimiento en la ciudad cuando llegaban con todos sus animales.


Las obras del Colegio Público de Campolongo y el centro ya instalado.
Sobre estas líneas el terreno que quedó después de desaparecer la "vieja" estación del tren. En la imagen fotografía de familia Chao de la nevada que cayó sobre Pontevedra en el año 1970. Foto propiedad del blog: Ribadavia, fotos del cajón de los recuerdos.

Don Peregrino Reboiras.

Imagen entrañable de aquel "pequeño" sacerdote que durante 37 años dirigió los destinos de la Basílica de Santa María La Mayor, Don Peregrino Reboiras Torrado, "descansando" en uno de los bancos que había en la Plaza de España, en la entrada del monumento de los Héroes de Pontesampaio, y que fuera cura en Muros, Seixo y Dena antes de ejercer su sacerdocio en la parroquia pontevedresa desde 1952 hasta su fallecimiento en un mes de octubre del año 1989.

Foto publicada en el libro "Pontevedra, o día que perdemos o mar" de Victor F. Freixanes e Xoán Vilar Carbona.







viernes, 4 de mayo de 2012

Eloy, camarero del Carabela.

En Las Palmeras, junto a mi hermano
Rafa, como no, siempre de
pantalón corto.
Habíamos dejado atrás la década de los sesenta, la del "600" y entrábamos en los setenta. Era la España del "850". Había que "fardar" del coche que había llegado a casa y muchos días nos llevaban a mi hermano pequeño y a mi desde casa, en la calle Monteleón hasta "Cervantes". Allí bajábamos por la calle Don Gonzalo, hasta Méndez Núñez que era donde estaba nuestro Colegio en nuestro flamante "Seat 850" con volante de plástico y asientos de "skay", de los que tenía la "E" bien grande de "Especial" y que "culeaba" en las curvas más que un coche de "rallyes", para que todos los amigos lo vieran. Alli bajábamos juntos, mi hermano Rafa y yo, siempre los dos de pantalones cortos, que esa era otra, hiciera frío o calor siempre con las piernas al aire, yo creo que usé pantalones cortos hasta que acabé la EGB y ya tenía 15 años, pero bueno, era el sentir de nuestras madres y abuelas que ya te podías estar congelando que te vestían de corto. Eso sí, con camiseta, "polo" de cuello de cisne por debajo del jersey, un verdugo y además te ponían una "trenka" de las que tenían los botones en forma de cuernos de marfil. Y no se te ocurriera quejarte que te ponían la capucha de la trenka y asunto arreglado. Claro que del resfriado nunca te escapabas y por las noches te untaban hasta las cejas de "vicks vaporoub" que parecía que te dormías comiendo 25 "pictolines". Bueno, de vez en cuando te ponían también el pantalón largo acampanado de pana marrón, que creo que todos tuvimos por casa.

Eloy, bandeja en mano, sirviendo en la terraza del Carabela.
A mediados de los setenta pasamos de la televisión en blanco y negro a la de color, se había muerto Franco y eramos los jóvenes de la transición, devorábamos las revistas "picantes" que empezaban a publicarse y hacíamos largas colas en el Cine Victoria para ver las películas de "destape", si nos dejaban pasar claro, que aún no teníamos los 18. Ya no eramos niños y cambiamos la calle, el barrio, por el "Carabela". Pasado la mitad de los setenta era el lugar de quedada de los jóvenes de entonces. Como lo es hoy la Plaza de la Peregrina. Nos juntábamos todos los que eramos "futboleros" en aquella terraza llena de sillas y toldos de colores alrededor de la fuente de "La Estrella" planeando si ir al cine, "Gólope" o "Shiva". Por allí se turnaban un jovencísimo Ignacio y los "veteranos" Juan, Elías y el bueno de Eloy al que recuerdo siempre vestido como los camareros de toda la vida, con aquél pantalón siempre negro, casaca blanca y galones rojos como si de un general se tratara, y por supuesto, su arma de trabajo, la bandeja plateada. Era increible ver como se juntaban tres mesas llenas de clientes pidiendo que si Cocacolas, Mirindas, Fantas, unas cuantas cañas, cafés, olivas, calamares... y, en la cabeza de Eloy se quedaba grabado como si fuera un disco duro de los de ahora. Este pontevedrés nacido en la zona del "Pino", donde estaba la famosa sala de baile, y que junto con Enriqueta, su mujer, fueron vecinos durante muchos años de la calle Fernández Ladreda hasta que sus últimos años se fueon a vivir a Monteporreiro, pasó toda una vida atendiendo a los pontevedreses que le dábamos la lata en la terraza del Carabela hasta su jubilación en el año 2002, y había empezado siendo un chaval con 16 años en el histórico "Bar Lugo". Muchas tardes tengo pasado entre servicio y servicio "charlando" con él de fútbol, sobre todo cuando en los ochenta se le veía orgulloso de su hijo Luis ya que jugaba de aquélla en el Celta "B" e iba para figura. Además de Luis, tuvo otro hijo, Eloy, al que tengo que agradecerle las fotos que me mandó y que volvamos a poder recordar a Eloy, un camarero de los de aquí, de toda la vida y que forma parte de la historia de nuestras gentes. Desgraciadamente ya hace unos años que nos dejó pero seguro que está por ahí arriba, en ese trocito de Pontevedra, junto con esa estirpe de camareros que dió nuestra querida cafetería: El Carabela.

En la histórica terraza del que fuera "Bar Lugo".

miércoles, 2 de mayo de 2012

La Pontevedra de 1965.

Pontevedra sobre 1926.
Una vista general aérea de como estaba la ciudad de Pontevedra en 1965. Aún no había llegado la locura del progreso de los años setenta, decada donde, desgraciadamente, se permitieron actuaciones lamentables. Se puede ver, a la derecha, la Estación de Campolongo y como las vías del ferrocarril atravesaban la ciudad por Reina Victoria y Paseo de Colón hacia el Puente de la Barca, puente que con el del Burgo eran los únicos que había sobre el Lérez. A la izquierda, en la fotografía pequeña, una de las vistas aéreas más antiguas que se conocen de la ciudad de Pontevedra realizada en la década de los años veinte y donde se puede ver parte del patrimonio desaparecido. (click en las fotos para hacer más grande).

domingo, 29 de abril de 2012

Los niños de la Herrería.

"María la del Carrillo" en su moderno quiosco.
La Plaza de los niños de los sesenta y setenta. Alli nos pasábamos toda la chavalada horas y horas jugando con aquéllas pelotas "Gorila" que venían con los calzados de "Felipe" en los Soportales donde los bancos y los árboles hacían de porterías hasta que venían los "bacenillas" a echarnos. Pandábamos en "baranda" cuando eramos los últimos y hemos jugado al "pincho", a las "bolas" y al "trompo" en los jardines, también a la "goma", si a la "goma" y al "brilé". Nos subíamos unos encima de otros jugando a la "mula" o a huevo, pico araña" y algunos eramos "polis" y otros "cacos". Hacíamos nuestros "carros de bolas" en "Bomberos" (detrás de Hacienda) y nos tirábamos por la cuesta. Algunos hasta recordamos que nos asustaban los "Fuegos Artificiales" de las fiestas de "La Peregrina" cuando se celebraban en el entorno de la fuente. Esperábamos a los tres "Reyes Magos" en San Francisco para la Adoración del Niño, y de paso, que soltaran algún caramelo. Estrenábamos ropa el día de "Ramos" y nos hacíamos la tradicional foto en la fuente de la Herrería, después a pegarle a la burra. Nos arrodillábamos cuando pasaba el "Corpus" y veíamos como bailaban a los Santos. Un servidor jugó a los "yo-yós" en el concurso que organizó Coca-Cola en el medio de la Plaza a mediados de los sesenta y nos caía la baba con aquellas inmensas roscas que daban de premio en los "Maios". Vimos como Sara Montiel rodó las escenas de la película "Esa Mujer" y alguna vez hasta comprábamos los boletos en la tómbola que por Navidades instalaban los de Moliner. Hemos comprado en el "Carrillo de María" y, a veces, por no "aguantarla" íbamos hasta la de Gelucho que era su competencia. En verano, tomábamos helados en el carrito de "La Ourensana" y después en el kiosko que pusieron de "Avidesa" y ya con el invierno tomábamos las Castañas de "Herrera".

Gelucho competencia de María,
además de poeta.

Foto: Diario de Pontevedra.
Cuando comenzaba la adolescencia nos sentábamos en los bancos de la Herrería, cada pandilla tenía el suyo, llenábamos el suelo de pipas y hasta alguno grababa el nombre de su "amor" con una navaja. Nos juntábamos todos los "futboleros" y solíamos sentarnos en el escaparate de Clarita hasta que nos echaban. Cuando llovía la montábamos con una maleta tocadiscos y alli organizabamos los guateques y, sinó, nos íbamos al Coralín a oir el "Give a little Bit" de "Supertramp" que estaba de moda o a jugar al billar o al ping-pong, si estaba lleno nos acercábamos hasta la de "Mimos". Cuando tocaba comíamos los bocadillos de tortilla del "Puerta y Puerta" que llevaban más cebolla que patatas o los calamares del "Estrella" hasta que abrió la Señora Amparo su local con su famosa especialidad "Amviri" y nos hicimos "fan". Muchas tardes las pasábamos en la terraza del "Carabela" ya que nos "dejaban" y alguna que otra vez tomamos un café en el "Savoy", después abrirían "Daniel" y hasta allí te acercabas a "tomar algo" en una de sus ventanas y ver pasar en media hora a toda la gente de Pontevedra. Cuando tocaba película, visitábamos la cartelera de los Soportales y allí nos saludaba Luis el "limpiabotas" con su "hasta luego chavaliño...", alguna vez nos hemos pesado en la báscula que tenía a su lado y que no funcionaba casi nunca. Y por último seguro que muchos dimos tanto de comer a las palomas que parecen gaviotas, ah..., no, que ahora son gaviotas.

María con su amigo Manolo el del "Bar Estrella".

viernes, 27 de abril de 2012

La Antigua Estrella.

El Hostal a principios del siglo XX.

El edificio en la actualidad.




Con la llegada del ferrocarril a Pontevedra en 1884 se construyeron en los alrededores de la Plaza de la Estación (hoy Plaza de Galicia) varios hoteles y casas de hospedaje que aumentaron hasta entonces la única oferta hotelera de la ciudad como era "El Parador" de la Herrería (donde estaba el Bar Lugo, al lado del Carabela). Se levantaron hoteles como "El Engracia" en la subida de Andrés Muruais, el "Progreso" en la vieja carretera de Orense (Benito Corbal) o el Méndez Núñez  y Café Moderno en la Plaza de San José. En los terrenos de José Portela Salgueiro, que era constructor y a la vez Concejal del Ayuntamiento de Pontevedra, y su mujer, Dolores Salgueiro Franco, con motivo de la apertura de la calle Andrés Muruais hicieron construir dos edificios, uno que se alquilaría al que fuera "Palace Hotel" y otro, que albergaría hasta 1928 la "casa de huéspedes la "Antigua Estrella" (en la foto) y que aún se conserva y se puede ver en la actualidad. En los bajos de este edificio estuvo también durante muchos años la "Ferretería Quintillán".

Los tranvías subiendo por la calle Andrés Muruais, a la izquierda uno de los edificios de la Familia Salgueiro y que fué el "Palace Hotel" enfrente de la Estación. Al fondo, izquierda el Hotel Engracia.