domingo, 31 de julio de 2011

Sara Montiel en el Carabela.

La actriz en la Plaza de la Leña.
Allá por el año 1968, cuando un servidor contaba siete años de edad, se rodaron en nuestra ciudad las escenas de la pelicula "Esa mujer" que protagonizaba una de las grandes, por aquel entonces, de la escena española, Sara Montiel. Tengo grabados en mis recuerdos, la Plaza de la Estrella, donde está la terraza del Carabela, con la secuencia donde actuaba la gran actriz española. Con la inocencia de la edad y desde los soportales de la Herrería, trataba de adivinar para que servían aquellos paraguas gigantes (reflectores) que estaban situados delante del café bar Carabela. Recuerdo que había sido un día lluvioso. La película se estrenó en los cines en 1969 y en el video, abajo, podemos ver las escenas que se rodaron en el casco histórico pontevedrés.

viernes, 29 de julio de 2011

Don Filiberto.

Calle de tránsito entre la Rua de Manuel Quiroga y la Alhóndiga, camino del Concello, y por la que tantos días, y tantos años he pasado con mi maletín camino del Colegio de Cervantes, en la Plaza Méndez Núñez. Ocupaba junto con la calle Tetúan lo que queda de la plaza de San Bartolomé el viejo, tras levantarse en su solar el Teatro Principal y la sociedad del Liceo Casino. Tras el derribo del templo, la plaza que allí quedó se conocía como San Bartolomé y junto con las calles vecinas conformaban el barrio del mismo nombre en 1864. El nombre se refiere al gobernador don Filiberto Abelardo Díaz. Ocupaba, allá por los 70, según se sube, desde la antigua rua de los comercios, todo el lateral de la calle, el Liceo Casino y el Teatro Principal y enfrente estaban los negocios de A Tiboga, el horno de la Pastelería de Prieto, la casa rectoral de San Bartolomé, la tienda de muebles Los Muchachos, el kiosko de pipas y "chuches" enfrente de las taquillas del cine, donde hacíamos acopio de viveres para ver las películas, y a su lado, la tienda de tejidos y alfombras La Pontevedresa. En la misma acera y ya finalizando la calle, el famoso bar Pitillo, y encima de éste, estaba la Academia Méndez o más conocido como Colegio de Canducha, donde asistían a sus clases los hermanos Sanmartín, que eran de la pandilla de la Rua Nova, Rocío, José Manuel "nené", Angelines y Teresa. En la fotografía de Rafa/Museo de Pontevedra, la peña del Bar Pitillo, posando delante del famoso bar, al lado, la entrada del colegio, hoy todo el edificio Casa das Campás.

La peña en 1969, eran los tiempos del Hai que Roelo

La Estrella de Viena.

La Fábrica de Pan de Irigoyen que estaba en la Avenida de Vigo, al lado del que sería edificio dedicado a la Sanidad. El patio interior que ocupaba el negocio, hoy en día, está tal cual, no cambia casi nada. En la bonita imagen de J. Pintos, la salida del reparto con los automóviles de la época y las bicicletas con sus carros, típicas estampas de la Pontevedra de principios del siglo XX. También había un local dedicado a la venta de pan y pastelería en la calle Oliva, 21 (donde está Autoradio, en la actualidad) inaugurado en el año 1940, y otro local más en 1953, en la pontevedresa calle Real.

jueves, 28 de julio de 2011

Garcia Camba.

Calle de cine y espectáculos, donde estaban las salas del Teatro Cine Malvar y Coliseum y el Bar Urquim. Haciendo esquina con Andrés Muruáis, la bajada que nos llevaba a la estación vieja, el edificio más alto de Pontevedra, "Las Torres" como se decia en aquellos años, en sus bajos la famosa cafetería del mismo nombre. A su lado, el  Malvar, donde en la entrada hacia anfiteatro y butaca estaba el local de Foto Rafa con el escaparate llenos de fotos como exposición. Ya no estaba el edificio del Teatro Cine Coliseum, el "Coli" como se le conocía. En la misma acera, negocios como Electricidad Romero o Establecimientos Álvarez, la tienda de moda "Javiña", en donde trabajaba mi primo Nardo, la imprenta Couceiro, con un jovencísimo Golobardas, "Golo" como se le conocía cuando jugaba con un servidor en la base del Pontevedra y dando fin a la calle, la pastelería de "Los Castellanos", donde se hacían las mejores tartas de fresas con nata de la ciudad -para un servidor, claro-. Por la acera del Edificio de Correos, negocios como el Bar Titón, la tienda de bicicletas la Portuguesa, la librería de Martínez, la churrería de Galiano, donde se servía uno de los mejores chocolates con churros, el Restaurante Emy, del padre de Carlos Suárez, donde éste, años después montaría negocios como el Bar Montaña, la Cafetería "Todo" o el "Lusitana" en la Plaza de la Libertad (ahora en la explanada de los nuevos edificios administrativos de la Xunta). Y para acabar, (seguro que se me olvida alguno), la Pastelería Capri (aún en la actualidad) donde hacíamos, la chavalada de entonces, aprovisionamiento de víveres antes de entrar a la sesión infantil del Malvar, sobre todo, cuando era doble.

En primer plano, El Cine Malvar, a su lado ya había desaparecido el edificio del Coliseum.
Foto: Diario de Pontevedra

miércoles, 27 de julio de 2011

La vieja Maestranza.

Imagen del viejo cuartel de planta baja de la Maestranza, que forma parte, desgraciadamente, del patrimonio desaparecido y que fue sustituido, por el que sería durante muchos años, el cuartel militar de San Fernando, hoy edificio de estudiantes de la facultad de Bellas Artes de Pontevedra.

Foto: Hispanic Society of America

martes, 26 de julio de 2011

Los hoteles de entonces.

Había cuatro hoteles en la Pontevedra de mediados del siglo XX que daban cierto realce a la villa. El Hotel Progreso, que estaba en la calle con el mismo nombre (Benito Corbal, en la actualidad) y que hacía esquina con la bajada hacia "la feria". El Hotel Engracia, en la subida hacia la ciudad por Andrés Muruáis, y que después ocupó sus terrenos el Casino Mercantil e Industrial, hoy convertido en edificio catastral. El Palace Hotel que estaba enfrente de la estación vieja y hacía esquina, también, con Andrés Muruáis, y por último, el Hotel Méndez Núñez, situado en la pontevedresa Plaza de San José. También coexistieron con estos hoteles, otros de menor nombre, como el Hotel Estrella y Hotel Madrid.

Hotel Progreso, Hotel Engracia y Palace Hotel.
















Hotel Méndez Núñez en la Plaza de San José.

La bajada a la tablada.

Imagen irreconocible de la bajada de la calle General Rubín (hoy), por donde se llegaba a la tablada. Cuando aún faltaban muchos años para la circulación, lo únicas marcas que se podían ver en el terreno eran, como se observa en la foto, la de los carros de "bois". Al fondo, hacia la izquierda, se puede ver la trasera de la antigua cárcel (Audiencia Provincial, hoy), donde está el parking de la Plaza de la Libertad. A la derecha, el muro del Pazo de Campolongo y a la izquierda, hoy ocupado por el edificio donde está la Panadería Acuña y más arriba los Pabellones Militares.


lunes, 25 de julio de 2011

La cuesta de Pazó.

Diego Pazó (izquierda)  en el taller
de fundición
.
La bajada de San Roque, desde la Alameda hacia las Corbaceiras y puerto de Pontevedra, por donde muchas familias pontevedresas nos dirigíamos hace cincuenta años, para coger la motora que nos llevaba a la playa de Lourido, era conocida popularmente por la cuesta de Pazó. A la derecha, podemos ver el puente de hierro sobre el rio Gafos, que años después, sería sustituido por uno de piedra y que daba paso a los que se dirigían a la nueva Avenida de Marín tras el relleno celulósico. En frente, aún faltaba por construir el edificio de Obras del Puerto. Al fondo Los talleres de fundición de Pazó, y detrás, la plaza de toros de Pontevedra.


sábado, 23 de julio de 2011

El Circo-Teatro.

El Circo-Teatro era un edificio de madera, situado en Las Palmeras, donde a principios de siglo se celebraba la feria del ganado, poco más que un barracón, que durante las primeras décadas del siglo XX llegó a ser el principal centro de ocio y de cultura de la ciudad. La sala se edificó con cierto rechazo social, en aquellos años, por ocupar lo que era el principal espacio público de la ciudad, porque el inmueble no cumplía los cánones estéticos de principios de siglo y también porque otros influyentes empresarios del mundo del espectáculo, principalmente los propietarios de la plaza de toros, se oponían a tal competencia. Los pontevedreses vieron en su sala por primera vez a grandes artistas de la época, como María Guerrero o Fernando Díaz de Mendoza, o asistieron al estreno de grandes producciones de Hollywood como "Quo Vadis" o "Los últimos días de Pompeya". 
Cine de Estribela.
Foto: "Da historia do cine en Pontevedra"
Xosé Enrique Acuña.
Existian en Pontevedra, además de la citada sala, otras donde se proyectaban películas como el Teatro Principal (1897), el Petit Palais, de Gonzalo Mucientes Vigo (1911), el Café Moderno, de García Prieto Fabelo (1913), el Círculo Antoniano, de la Juventud Antoniana (1915), el Café Méndez Núñez, de García Temes (1916), el Ideal Cinema o más conocido como Cine de los Exploradores, de Manuel Pereira Pintes (1919) y el cine de Estribela o Cinematógrafo Olmos, de Vicente Olmos Muiños, (1924). Y los que un servidor ya conoció como el Cine Coliseum de Eugenio González de Haz (1931) y donde solía ver las películas de Superman a finales de los 60, el Cine Victoria, de Fraga Espectáculos (1943), recuerdo aquel estreno de cine catastrófico, como Terremoto, allá por los 70, con todo el cine lleno de cajas sistema surround donde acababas con dolor de cabeza o la película Ben-Hur o los 10 Mandamientos, que hasta había descanso, pues duraban 4 horas. el Cine Malvar, de Fraga Espectáculos (1948) donde solía ir a la sesión infantil de las tres y media, costaba gallinero 5, anfiteatro, 6 y butacas 7 pesetas. El cine de Acción Católica, de la parroquia de San Bartolomé, (1959) que estaba en la Plaza del Teucro, el Cine Gónviz, de Fraga Espectáculos (1975) recuerdo la primera película que vi en esa sala "Los Cawboys" de un envejecido John Wayne y que costara 20 pesetas la entrada, en gallinero, por supuesto. También el Cine de Estribela, de José Carballo García (1968) y que se lo había comprado a la familia Olmos. Recuerdo que me llevaban los "mayores" de la Plaza de la Verdura, cogiamos el "trole" desde Pontevedra, a finales de la década de los 60, hasta el cine que estaba en aquella calle tan estrechita (Cunchido) de Estribela, con su cartelera en la fachada y era curioso de ver como la gente bajaba con las sillas de casa para ver las películas. Años después los Fylcines (1983), Multicines ABC y Multicines Pontevedra, de Cines Galicia (1988) y por último, en la actualidad los Lauren de Pontevedra, del Grupo Lauren Exhibición (2001). Existían, además, dos grandes cafés de la época donde en sus salas se podían ver cine también, el Café Moderno y el Méndez Núñez.

Izquierda, cortado, el Circo-Teatro, detrás, el instituto en construcción. Al fondo, a la derecha, aún faltaba por abrirse la calle del "chanchullo" o  General Mola, hoy Gútierrez Mellado.

viernes, 22 de julio de 2011

Santiaguiño del Burgo.

Foto: "O Burgo: no camiño das uvas e do millo.
Mario Gallego. Rafael Sánchez
Uno de los barrios más antiguos de Pontevedra está de fiesta, el del Burgo. Como todos los años y desde hace mucho tiempo, sus vecinos cumplen con la tradición de ofrecer los primeros frutos maduros a su patron Santiaguiño. La imagen es trasladada en procesión la víspera de la festividad del Apóstol a una vivienda situada en la Santiña, en el Camino Portugués a Santiago. En esta casa, se da la singularidad de que unas cepas tienen sus uvas ya maduras. Se trata de un caso extraño, ya que el vino no está formado hasta bien entrado septiembre. Desde hace mucho tiempo se atribuye este "milagro" a una concesión del Apóstol, que evangelizando por estas tierras, se encontró cansado, y en esta casa le dieron cobijo y manutención hasta que se recuperó. El Apóstol agradecido por su hospitalidad obró en beneficio de esta familia prometiendo que sus frutos serían los que primero madurarían del lugar. Al llegar a esta casa en procesión, se colocan en su bastón unos racimos de uvas maduras y un pendón de maíz. Después el "Santo" continúa su procesión durante un tramo del Camino en dirección a Santiago de Compostela.
Bombas de palenque, gigantes y cabezudos, coros regionales, bandas de música, gaiteiros, tiro con arco, los guiñoles de Tina Francis, exhibiciones de balonmano, que organizaba el Frente de Juventudes, torneos de fútbol, en el viejo campo de A Xunqueira, actuaciones  de los grupos de la sección femenina, jinkanas automovilisticas que organizaba la Escudería de Pontevedra, fuegos de artificio, y sobre todo, las verbenas con aquéllas orquestas, como Palma, Burdons, Los Gales de España y Gran Casino, que amenizaban los cinco días de fiesta, durante  todas las noches, desde el palco que había situado detrás del Pabellón de Deportes, de hace 40 años. En la imagen de abajo la ermita que durante tanto tiempo estuvo ligada a la salida del Puente del Burgo hacia Santiago.


jueves, 21 de julio de 2011

Los "bambanes" de Las Palmeras.

Paso todos los días, camino de casa, por el parque de Las Palmeras y veo como la zona de juegos de los niños, tiene todo el piso acolchado para que no haya ningún tipo de accidente y, sobre todo, que ninguna madre proteste. Echando la vista atrás y recordando "nuestras Palmeras" se podían asustar las mamás de hoy en día, viendo el panorama que teníamos de zona de juegos los chavales de entonces. Quien no recuerda aquéllos columpios o bambanes, de hierro puro y duro, con muchas señales en forma de óxido, y que estaban sujetos al piso de tierra con cemento a granel y a la vista. Aquellos grandes charcos que se formaban cuando llovia y que se quedaban varios dias, formando parte del entorno, y que sorteabas como si estuvieras haciendo surf, cuantos niños pontevedreses de la Pontevedra de hace 40 o 50 años tendrán "marcas de guerra" del "bambán" cuando te cogia despistado y te reventaba la cabeza o te partia el labio, si hasta "fardabas" de cuantos puntos de cosido te habían dado en la brecha.
Perdido entre la gente, con uniforme y gorra marrón,
el guarda de Las Palmeras, el famoso "matagusanos".
Foto: Diario de Pontevedra.
Aquellas Palmeras, que estaban frente al Gobierno Militar, donde te pasabas horas y horas jugando y, sobre todo, cabreando a la mona más famosa de Pontevedra. Que levante la mano quien no la picó alguna vez, o algún pitillito que otro encendido le dió al mandril. Claro que para que esto no pasara, por alli andaba "presto y veloz" el guarda, el "matagusanos" como se le conocía popularmente por la chavalada de entonces, para socorrer al pobre animal. Más que un tirón de orejas ha recibido un servidor del famoso guarda, aunque alguna vez, el pobre también se fué de cabeza al estanque de los patos. Gamberradas de las de antes aunque con alguna crueldad hacia el pobre señor que sólo cumplia su deber. Enfrente de los columpios y hacia el edificio de la Diputación estaba el pequeño minizoo de aves y pájaros con aquellos pavos que abrían espectacularmente sus alas y que aún se podía disfrutar hasta hace bien poco. Con la llegada de la gripe aviar algún iluminado hizo desaparecer todo eso que formó parte del entorno de Las Palmeras, parte de nuestra niñez y en la que, tantas y tantas tardes pasamos.

Foto: Catálogo "Retratos na Rúa". Foto Rafa 1950-1970. Museo de Pontevedra.

miércoles, 20 de julio de 2011

El borrón.

Fotografía de la Pontevedra de la segunda década del siglo XX, plasmada desde el otro lado del rio (a xunqueira), donde se puede ver, al fondo el convento de San Bartolomé. El edificio blanco que se ve justo en la margen del rio lérez, era el antiguo matadero municipal. Para situarnos, a la izquierda, bajaría la actual calle de Cobbian Roffignac y comunicaría hoy con el tercer puente sobre el Lérez que se dirige hacia el Pabellón de los Deportes y la avenida de A Coruña. En el muro que rodea al convento, estaría el Hospicio, después llamado Hogar Provincial e Imprenta Provincial, hoy ocupado por el museo, en frente construirían la barriada sindical hasta la actual y remodelada Plaza del Pescado. Toda esa zona era conocida en aquellos años como "el borrón". La imagen, en primer plano, donde está el niño con los "bois", es hoy, la calle donde se celebra la "feria" todos los sábados y tambien subida hacia el Pazo de Congresos y recinto ferial. También se puede apreciar, perdida en el horizonte, la chimenea que tenía la casa de la luz en la Plaza de la Verdura.

Foto: Ruth Matilda Anderson/Hispanic Society of America de Nueva York.

martes, 19 de julio de 2011

El Rio Gafos por Campolongo.

Imagen irreconocible en la actualidad del Rio Gafos, a su paso por Campolongo, cuando aún no estaba canalizado. En la fotografía de mediados de siglo XX, se ve el puente de piedra que habia, y que cruzaba el rio, en lo que es hoy la calle General Rubin, la zona conocida por "la tablada". A la derecha, el molino, hoy ocupado por el edificio que tiene en sus bajos, la panadería Acuña. A la izquierda, después del puente, el antiguo local de Maderas Gil, destruido por un incendio en aquellos años, donde hoy se asienta el Colegio Público de Campolongo. En frente, por donde transcurre el rio, es donde empiezan las "pistas" de campolongo tras la canalización del rio y a su derecha está la Guardería Pública y edificios sindicales después de su urbanización.


Atlético Pontevedrés Regional Preferente.

Uno de los equipos del Atlético Pontevedrés entrenado por José Ramón Segura en 1979 que jugó en la remodelada Regional Preferente. En la imagen, en el campo municipal de Pasarón, antes de enfrentarse al Finisterre. (Izq. a derecha) Marsillas, Juan Castro, Quiroga, Gonzalo, Aquilino y Enrique. Agachados, Sampayo, Toni, Sancho, Cortizas y Pedro Iglesias.


La Feria.

Hace cuarenta años, todas las semanas el entorno de la Plaza de Barcelos y sus alrededores, se convertían en un auténtico caos de coches y de gentes, debido a la gran actividad comercial que generaban los puestos que los feirantes tenian instalados en ese enorme espacio. Anque inicialmente se hacía en Las Palmeras, desde 1900 se celebraba la feria de ganado en Barcelos, cada quince dias, para trasladarse después a la Avenida de Buenos Aires, y años más tarde, al barrio de Monteporreiro, hasta su desaparición. Durante muchos años y exceptuando los días de feria, la plaza se convertía en un amplio aparcamiento de toda clase de vehículos ligeros y pesados. En la actualidad, los feirantes se desplazaron al recinto que está al lado del Pazo de Congresos. Hoy el espacio lo ocupa una gran plaza con parque infantil incluido.


lunes, 18 de julio de 2011

El Palacete de Mendoza.

La Torre de los Churruchaos
El palacete de Mendoza está situado en la pontevedresa plaza de Santa María, y convertido en la actualidad en la sede del Patronato de Turismo Rías Baixas. En su lugar se levantaba el castillo medieval de los arzobispos de Santiago (o de los Churruchaos). Tras el asalto inglés, que tuvo lugar en el año 1719, únicamente se conservaban las dos torres parcialmente dañadas levantándose por encima de la muralla y castillo de los Churruchaos. Más adelante, a mediados del siglo XIX, la muralla sería derribada por la piqueta municipal, por lo que lo único que permanecía del castillo eran las dos torres arzobispales. En 1877 este terreno, en aquélla época llamado “de las Torres de Santa María y sitio de los Churruchaos”, fue adquirido por la familia Méndez Núñez. La construcción del palacete, tal y como lo conocemos ahora, fueron encargados a Alejandro Sesmero, probablemente el mejor arquitecto de Pontevedra en aquella época y creador de otras magníficas obras de la ciudad, como el edificio del concello o el del palacio de la Diputación Provincial de Pontevedra. 

En primer plano, el palacete de Mendoza en la Avenida de Santa María


domingo, 17 de julio de 2011

El galiñeiro

El muro de piedra, que sube con las escalinatas que nos llevan a la iglesia de los franciscanos, eso era a principios del siglo XX la Plaza de las Gallinas o el galiñeiro como se le conocía popularmente a esa zona. El nombre se le dió, porque ahí se celebraba el mercado de galiñas, como nos cuenta Hipólito de Sá en el libro"Estampas Pontevedresas". En la imagen, de esa época, Ruth Matilda Anderson fotografió un día de mercado de hortalizas, en dicha planicie, cuando aún era de uso público, antes de su concesión al convento de San Francisco, que lo cerrarían con un vallado de madera hasta sustituirlo después, con el que está en la actualidad.


sábado, 16 de julio de 2011

Feria en la Herreria.

Bonita imagen que plasmó Ruth Matilda Anderson, para la Hispanic Society of America de Nueva York, en su recorrido por Pontevedra en los años 20, de uno de los muchos puestos que había en los días de Feria, que tenían como emplazamiento la Plaza de la Herrería, en este caso venta de botas y artículos de cuero. Una bella estampa de la emblemática plaza pontevedresa, con sus casas bajitas asoportaladas, al fondo, la gente que llegaba Pontevedra podía hospedarse en la casa de "La Estrella", edificio donde en sus bajos está, en la actualidad, el famoso Bar Carabela. Arriba se puede ver la galería que tenía en aquellos años, hoy desaparecida. A su lado, el edificio de "Clarita" (hoy) que daba entrada a la calle San Román.

viernes, 15 de julio de 2011

La cuesta de Afar.

La calle Fernández Villaverde (hijo adoptivo de la ciudad) era más conocida en los años 70 como cuesta de Afar, y anteriormente, como cuenta Hipólito de Sá en su libro "Estampas Pontevedresas", también llamada como cuesta de Carrillo, porque en ella tenía sus dos negocios Arturo Carrillo. En la parte izquierda y bajando, estaba el edificio del Banco de España (hoy en rehabilitación) con la entrada interior que hacía de garage a los funcionarios, a su lado los Almacenes de ferretería de Andrés Rodríguez "Afar", que era también bazar, juguetería y venta de música. Recuerdo cuando compramos el primer tocadiscos que hubo en casa allá por el año 76, y en seis meses, a plazos, sin avales, sin nóminas, sin nada, la confianza valía de aquélla. Afar también tenía además de la ferretería en la ciudad, un almacén en las Corbaceiras, al lado del puente sobre el río Gafos y otro en la entrada de la calle Real. En la parte derecha de la calle, por arriba estaba el Banco de Santander, y recuerdo en el medio de la calle, las oficinas que tenía Avicola de Galicia en un primer piso, al final y haciendo esquina con los soportales, la droguería y farmacia de Varela. Al fondo de la cuesta, ya en Curros Enríquez se pueden ver los Almacenes Olmedo.


Gago de Mendoza.

El Pazo natal de los Gago de Mendoza estaba a principios del siglo XIX en la Plazuela de San José donde también estaba la capilla (tras su derribo, el solar lo ocupó Caixanova). En la imagen, la fachada principal del edificio donde aún se conserva el frontal de la parte izquierda del pazo con sus almenas, en el bajo, está el Bar Americano de Jose Guimeráns y a la derecha, la parte que fue derribada, están las instalaciones de Caixa Galicia con el Café Moderno. El Pazo era la casa de los hermanos Manuel, Antonio y Juan Gago de Mendoza, que fueron declarados en su tiempo héroes de guerra.

En la izquierda del Pazo que aún se conserva está hoy el Bar Americano de J. Guimerans.

jueves, 14 de julio de 2011

"Denaina"

"Huevo, pico, araña".
Bueno después de estar 24 horas sin estar conectado, por cambio de operador, uno no se da cuenta de la dependencia que se tiene de esto, de estar online hasta que falta, y eso que tan solo ha sido un día sin el "interné". Recuerdo cuando eramos niños, que nuestro tiempo de entretenimiento y ocio lo dedicábamos a jugar todo el día en la calle. Allá por finales de los 60 y principios de los 70, cuando en España apenas existía la televisión, comenzaba la carta de ajuste nada más llegar del "cole" a las cinco y acababa a las doce, nos pasábamos horas y horas en la calle jugando, según fuera la temporada, a los trompos, a las bolas, con su famoso guá, aquéllas canicas "titigori" que eran las mejores, y cuando llegaba junio y comenzaba el ciclismo, a las chapas, que ibamos a coger a la fuente del Carabela, a las que poniamos las caras de Fuentes, Ocaña y Merckx. Recuerdo que al final de la Rua Nova había un coche abandonado frente el bar de Couto y era nuestro centro de juegos, soliamos jugar a "polis y cacos", al "pincho" y también a "huevo, pico, araña" y habia otro juego que por aquí llamábabamos "denaina" (como en la foto de abajo de Lorenzo Novás en 1919) donde consistía en que uno "pandaba" y hacía de mula, y saltando por encima de él, seguiamos unas reglas. La primera "sin tocar en ella y toco", la segunda "una mala culada que te confunda", la tercera "una rodilla encima o en tierra..." y así hasta veinticinco. Que recuerdos, tan bellos, tan vividos. En la fotografía, al fondo, la iglesia de San Francisco sin el rosetón que tiene en la actualidad.


miércoles, 13 de julio de 2011

Bomberos

La parte de atrás del Convento de San Francisco en mi tiempo se le conocía como Bomberos, porque estuvo durante años el parque ahí y anteriormente el cuartel. Era donde solíamos ir a dar nuestras primeras caladitas con los "Peninsulares" que comprábamos en el carrillo de María en la Plaza de la Herrería y a deslizarnos con los cartones por el terraplén hasta abajo. En la imagen, muy cambiada, había una casa abandonada a finales de los 60, en donde  la pandilla de la Plaza de la Verdura, teníamos nuestro "centro de operaciones" montada en ella. Curiosa fotografía, practicamente irreconocible, donde hoy, todo está ocupado con con viviendas, al fondo el convento de San Francisco o lo que durante muchos años fue Delegación de Hacienda.


martes, 12 de julio de 2011

Arzobispo Malvar.

Bonita imagen de la calle Arzobispo Malvar (mediado de los años 20), donde se puede ver los restos de la muralla de Pontevedra. Al fondo, frente a las escalinatas que bajaban de la Basiílica de Santa María, años después, estaría la pista de balonmano al aire libre donde jugaba sus partidos el Teucro. Recuerdo, siendo un chaval, aquellos enfrentamientos contra el Vulcano de Vigo, aunque para ser verdad nos pasábamos más tiempo, los de la Rúa Nova, comiendo las uvas que tenia la parra que había alrededor del campo, que animando a los azules. Recuerdo también que estaba por alli la fábrica de pan "La Panificadora".


lunes, 11 de julio de 2011

La librería de Luis Martínez Gendra.

Bueno, bueno, de esto ya casi no me acordaba, el edificio a finales de los 60 donde estaba la librería de Luís Martínez Gendra queo cupaba el bajo del número 20 de la calle de la Oliva, enfrente de Córreos y Telégrafos, donde hoy está el Banco de Sabadell. A su lado, podemos ver la cartelera que tenía el cine Coliseum (hoy entrada del Garage Miranda), que estaba en la calle García Camba, al lado del Cine Malvar. Recuerdo ir alguna vez a la de Luis Martínez, con los de la pandilla de la Plaza de la Verdura, confieso que alguna vez saliamos con algo que no debíamos. En la calle mucha gente, por ser primero de mayo, con los dos rapaces en primer plano sosteniendo la corona y dispuestos a hacer sonar sus palitroques alrededor del maio. Tenía otra librería, Luís Martínez, en la Plaza de Curros Enríquez, al lado de la droguería de Luis Esteban que se dedicaba a la venta de objetos religiosos.

Foto: Camilo Gómez/Diario de Pontevedra.

domingo, 10 de julio de 2011

Una tarde en la Peregrina.

Otra bonita imágen de la Pontevedra del mes de agosto, con el policía municipal en la Plaza de la Peregrina, enmarañada de cables de los trolleys, y cumpliendo servicio al pie de su parasol ¿ordenando? el tráfico que le llegaba desde la rua Peregrina, Benito Corbal y calle de la Oliva en dirección a la Michelena o Plaza de la Herrería. En la izquierda, el edificio donde tenía el negocio de tejidos, Pedrosa y al fondo a la derecha, al lado del Santuario, el Méndez Núñez, uno de los históricos cafés de la Pontevedra de hace 50 años. Recuerdo aquellas colas que llegaban a la fuente de la Peregrina los viernes, dia de cierre de sellado de quinielas a las cinco, cuando en el Méndez se podían "echar" las quinielas. Aquellos boletos  que se cubrían con el uno, equis, dos y con nombre y dirección,  en los que te ponían un sello empapado en agua para validarlo, y que guardabas con toda la ilusión de acertar los catorce. Treinta y cinco años después lo seguimos intentando.


sábado, 9 de julio de 2011

El Nodales, 1954.

Cholo en su empleo de conductor de autobuses.
Cholo, el jugador de A Moureira, antes de eregirse en el "gran capitán" de uno de los equipos de la época más gloriosa del Pontevedra Club de Fútbol, formó parte de otro de los históricos que jugaban en las ligas locales de la ciudad, el Nodales. Eduardo Dapena, que había nacido en Lourizán, jugó además en el San Lorenzo juvenil, donde comenzó en esto de darle patadas al balón, el Nodales y el Vilagarcía, hasta que un ojeador del Arosa se fijó en él y lo llevó al equipo arlequinado, donde estuvo tres temporadas, hasta que fichó por el Pontevedra club de fútbol. Cholo tenía que compaginar su empleo en la empresa de Trolebuses, donde se levantaba a las 5:45 de la mañana, con los entrenamientos del equipo granate, ya que el fútbol en aquellos tiempos no daba para vivir de él. Formó parte del equipo histórico de "La Puentecilla" donde se logró el ascenso a segunda división, y en el que toda la ciudad se había movilizado para presenciar aquella eliminatoria contra el Burgos en León. Al dejar el fútbol trabajó con un tío suyo en un negocio de patatas hasta que en 1972 formó parte de la plantilla de Construcciones Malvar hasta 1995. También fue uno de los presidentes del Nodales. En la fotografía de 1954 (abajo), posan con el equipo nodalino, Joaquin, "Caquitas" (dueño de la juguetería Askal, durante tantos años en las Galerías Oliva, que luego fué cafetería), Santos, Lago, Eduardo Dapena Lis "Cholo", Alejandro y Lolo. Agachados,  Pichi, Ravicho, Ribeiro, José María y Felo. 

Fotos: Archivo particular de la familia de "Cholo".

viernes, 8 de julio de 2011

Capilla de San José.

Rúa de San José.
La capilla de San José que daba nombre, popularmente a la plaza, después de Calvo Sotelo. A pesar de que la fotografía está algo deteriorada se puede ver el original emplazamiento y que después sería ocupado por el edificio de la Caja de Ahorros Provincial de Pontevedra. A la izquierda, el Café Moderno. La capilla, derribada por la piqueta del progreso, donde mi buen amigo y vecino del Molino de Piñeiro en la Tablada, Manuel Blanco, barman del Petit Bar y empleado de la caja, después, asistia cuando era un niño a su catequésis. En la fotografía pequeña, a la izquierda, (click en ella para agrandar), la Rúa de San José aún sin pavimentar con el edificio, haciendo esquina, de la caja. En primer plano, el taller donde tenían el negocio de zapatería y ferrería los hermanos Ruquenas. Todo el solar está ocupado (en la actualidad) por Novacaixagalicia. Al fondo, en la plaza, se ve parte del pazo almenado, donde hoy está el Bar Americano de J. Guimerans.


Las lavanderas del Gafos.

Bonita imágen de la década de los años 20 cuando las mujeres lavaban la ropa en el rio Gafos. Para situarnos, al fondo, la calle que se ve, es en la actualidad la Rúa dos Peiraos donde está la barriada de pescadores y el puente nuevo, hacia arriba, nos llevaría hasta donde estuvo durante muchos años el Sanatorio Marescot. A la izquierda, estaría el lavadero de pago del Peilán. El puente de piedra, ya desaparecido, es hoy de madera y punto de inicio del paseo que nos lleva por la rivera del rio Gafos hasta la estación del Ferrocarril en la calle Eduardo Pondal.

jueves, 7 de julio de 2011

Atasco en la Oliva.

Imagenes de la céntrica calle de la Oliva de la Pontevedra de la década de los 60, el firme adoquinado, las aceras estrechas donde poca gente cabia caminando, la típica furgoneta DKV aparcada, el camión de la época que casi no pasa, comercios de toda la vida, Moldes, la Joyería Suárez, la entrada de las Galerías Oliva, el Banco Central, las diminutas rayas rojas y blancas de los bordillos prohibiendo el aparcamiento y todo bajo la atenta mirada del guardia municipal, en aquellos tiempos también llamados popularmente "bacenillas", impasible, como si fuera una persona-estatua de las de hoy en día y que podemos ver en la Plaza de La Peregrina, sobre todo, cuando se celebran las fiestas de la ciudad.

El Cordobés.

Curiosa fotografía de la década de los 60 en donde se ve a nuestro querido pontevedriña de los tiempos del Hai que Roelo compartiendo imagen con una de las máximas figuras del toreo en aquellos años, Manuel Benítez "El Cordobés", en el hotel, antes del festejo.


miércoles, 6 de julio de 2011

Piscina pública de verano de Pontevedra.

Ahora que estamos en verano quién no se acuerda de la piscina pública de Pontevedra, que estaba en el Estadio de la Juventud (Centro de Tecnificación Deportiva en la actualidad). La chavalada pontevedresa hacía uso de aquéllas instalaciones cuando no se podía ir a la playa, recuerdo ir "de comida" alguna vez con la familia a finales de los 60 y más adelante con la pandilla de la Rua Nova, donde me pasaba muchas tardes tirándome de su famoso trampolín, que parecía que lo hacía desde lo alto de "Las Torres". Tenía la entrada por la calle Padre Gaite (hoy), y te cambiabas en aquellos vestuarios donde no había taquillas, tan sólo percheros al cuidado del encargado, que te daba un número y tenías que memorizar. Te pasabas toda la tarde entre brazada y brazada recordando el maldito número para que no se te olvidara. Hasta que descubrí que al lado de la piscina de los pequeños, donde estaban los columpios, se podía anotar el número en el muro con una piedra y ahí se me acabaron las preocupaciones. Tenía servicio de bar y encima, una terraza con vistas a la calle. Después de estar toda la tarde nadando como si fueramos Mark Spitz, y cuando la economía nos los permitía, nos acercábamos como posesos hasta la de "Casqueiro" para devorar sus tan famosos bocadillos de calamares, que costaban 10 pesetas. En la fotografía la piscina, el día que Queizán Taboada (con carpeta) Alcalde de Pontevedra, junto con el entonces Delegado Nacional de Deportes, Juan Antonio Samaranch inauguran "oficialmente" las instalaciones. Al fondo, los vestuarios.

Foto "Libro de Oro" Diario de Pontevedra.

martes, 5 de julio de 2011

La estación nueva.

Uno de los primeros ferrobuses que
llegaron a la estación nueva.
Con el derribo de la antigua estación del ferrocarril de Pontevedra, que durante tantos años estuvo en la Plaza de Galicia, comenzó la urbanización del barrio de Campolongo y a su vez la expansión de la ciudad. La estación nueva, como se denominaba entonces, se trasladó a las "afueras" y fue inaugurada un cuatro de julio de 1966, siendo todo un acontecimiento para la ciudad. Por esa estación pasaba todos los días camino de la empresa en la que comenzaba a trabajar en el mundo de las artes gráficas, los talleres tipográficos de Cortegoso o Gráficas Pontevedra, que estaban en la Avenida de Circunvalación, hoy de Otero Pedraio. Recuerdo la mayoría de las veces coger el autobús que salía del despacho de billetes, que había al lado del Blanco y Negro en Las Palmeras, y que me llevaba hasta la estación, costaba 10 pesetas.

La Estación de la Plaza de Galicia. Foto: Camilo Gómez/Diario de Pontevedra.

El Xornal Diario

Portada del número uno.
Parece que fue ayer y ya han pasado 20 años de la salida a la calle del primer número del periódico "Xornal Diario". Aquél proyecto jóven, que intentó tener cabida en la ciudad con otro rotativo, en el que nos involucramos mucha gente con muchas ganas, y no menos ilusión, y que debido a la lamentable administración empresarial hizo que, desgraciadamente, se muriera demasiado pronto. Aquella redacción al mando del director Javier Sánchez de Dios y Xabier Navaza como subdirector y de la que formó parte, además de un servidor, gente como Paco dos Santos, Alfredo Vidal, Merelles y Juan José Alonso en los cierres. Francisco Fuentes en Sistemas. La sección de local donde estaba como jefe, Manuel V. Sola y Tino Domínguez, Jesús Vigo, Luis Collazo y Anton Xil como redactores. En la parte gráfica, pasaron, Ricardo Grobas, Yose, Miguel Riopa y Jose Luiz Oubiña como grandes fotógrafos. En la sección deportiva, y como jefe, Pepe Rodríguez, acompañado de Agustín Durán, Heri, Xabier Fortes y Juan Martínez. En Economía, Antonio Soto. En cultura, Marisol Vence, Ángeles Juez y Victoria Costas. En Infografía, como jefe de sección, Javier Contreras, además de, Quique Regueiro, Sergio Villamor, Adelino Fontenla, Claudio Vera y  un servidor. En la parte administrativa, Conchi Otero, Ignacio Martínez, Celia Córdoba, y más adelante, Cortizas y las hermanas Iglesias, Maria del Carmen y Sonia, ésta última tristemente noticia, en la actualidad, por su desaparición el pasado verano. Por último, el bueno de Paco López en suplementos y algún que otro que me dejo por ahí (que me perdonen). Un año después de su salida, cerró. Ahí queda este pequeño recuerdo para la historia de la prensa -breve- en nuestra ciudad.

Un servidor dándole a la tecla del Mac, a mi lado, mi buen amigo Claudio Vera, ahora en el "Diario"

La Serie "A" Regional

El Atlético Pontevedrés que participaba en la Serie "A" Regional de mediadios de los 70. Aquella categoría desaparecida que se jugaba con equipos de toda Galicia, y que es lo que sería en la actualidad la Tercera Divisíon, que jugará desgraciadamente, nuestro Pontevedriña. En el equipo de la fotografía, posando antes de uno de los partidos que se jugaba en Pasarón una vez acabado el partido del primer equipo, formaban (de izq. a derecha) Márquez, Félix, Arosa, Sayans, Sete, José Antonio y el "masajista" José. Agachados, Silva, Fernando Moldes, Antonio, José Emilio y Celso. Impresiona ver como estaba el campo de Pasarón, sobre todo la grada de norte, para presenciar un partido de la Serie "A". La camiseta del portero eran simples "polos" de calle, y se jugaba sin guantes..., algo impensable hoy en día para cualquier guardameta.


lunes, 4 de julio de 2011

El Campolongo de balonmano. 1974.

Equipo que participó en los campeonatos infantiles de balonmano en el año 1974, organizados por la Delegación Provincial de La Juventud, en las Fiestas de la Peregrina. Entrenado por J. Guimerans jugaron aquél día (izq. a dcha.) Eduardo, M. Santiago, Vicente Vilariño y Juan. (Agachados), Jose Coruña, Victor Vilariño y Picolo.


La fuente de la verdura

La Plaza de la Verdura en 1969 tal y como la conocí cuando era niño, con la fuente de hierro al lado de la que fuera casa de las aguas, y que formó tantas veces parte de nuestros juegos. Juraría que la furgoneta que está justo pegada al árbol es la de Isidoro, el que tenía (y aún está) el negocio de venta de calzados en los soportales. Alguna vez he montado, con sus hijos, en ella para ir a tirar algún escombro a la zona de Monteporreiro. En la imágen los restos de un día de fería esperan ser retirados por el camión de la basura.

Foto: Museo de Pontevedra

domingo, 3 de julio de 2011

El parador.


No el Parador de Turismo, sinó más bien el lugar de parada de carruajes que había en la Plaza de la Estrella, cuando en la Pontevedra de la segunda década del siglo XX apenas existían los coches, y los transportes eran tirados por animales. Los soportales de lo que hoy conocemos como Bar Carabela, antiguamente era la parada habilitada para los transportes de animales y lugar de reunión de los coches de alquiler. Era donde se hacía el relevo de los troncos de caballos, y donde los viajeros hacian parada y fonda para continuar con sus viajes, utilizando los coches de caballos, o pesados carromatos tirados por mulas. Desde hace muchos años el espacio público de la Plaza de la Estrella, que era una continuación de la Herrería, donde estuvo también el estudio de fotografía "La Madrileña" de F. Zagala, autor de estas dos bellas imágenes, está inundado por mesas y sillas en la famosa terraza del Carabela.