domingo, 22 de enero de 2012

La calle de arriba.

Había una norma no escrita a finales de los sesenta que decía que los chavales de la calle Rúa Nova de Abajo no podíamos ir por la rúa Nova de Arriba y los de Arriba por la de Abajo. Claro que un servidor, que es cabezón y testarudo, "pasaba" de normas y más de una vez "provocando" a la chavalería me adentraba en aquella calle esperando a ver que sucedía. Pronto comprendí de unos de los "cabecillas" de la rúa, José Manuel Fontenla y después de una breve pero intensa persecución que acabó en zona neutral como era la Biblioteca del Paseo de Colón que por allí no se podía pasar, claro que ese día me fuí para casa con la cara caliente de unos cuantos "sopapos" que me dió. Guerras de calles que había entonces. Además de José Manuel por allí andaban también los hermanos Benjamín y Ramón, los Docal Pombo, los Baena, los primos de Tato Heredia y Paqui Montes, que unos años después se fue a vivir a Campolongo y se "acopló" a la pandilla de los de Abajo, y negocios como la tienda de Manolo y Gaseosas el Caballo Blanco. También formaron parte de la calle a principios de los setenta mis tios Tino y Clara con sus hijos, Tino, Tito y Mary, ésta junto a su marido Santi Moreira, el que tiene la peluquería familiar en una lateral del Concello de Pontevedra. En las fotografía, una imagen de mediados de los sesenta desde el medio de la calle hasta la Alameda y, otra, en la actualidad donde se puede ver que aún siguen en pie algunas casas aunque en un total estado de abandono.

























1 comentario:

  1. Entre una foto y la otra han debido pasar unos cuarenta y pico años, lo que ha cambiado la calle donde yo viví 34 años. Cuando yo llegue la calle era como la primera foto, pues debe ser de esa época, el piso de tierra, con pozas inmensas cuando llovía, tiempos de partidos de fútbol interminables (con las broncas de los vecinos por el ruido que haciamos, incluyendo unos cuantos cubos de agua), y dependiendo de la temporada jugabamos al trompo, a las bolas, así como a policias y ladrones, a la primera, etc...
    Calle donde no había tráfico, sólo los camiones que entraban y salían de la fábrica de gaseosas, los que acudían a la carpinteria que estaba debajo de mi casa y el taxi de Saturno, tío de Pablo Quevedo, en fin, tiempos de la niñez, donde nuestros padres nos echaban a la calle porque sabían que no había ningún problema y nos echabamos horas y horas, no como ahora, que es tarea imposible, con las Playstation, Internet, etc....
    Lo de ir por la rúa equivocada era todo un atrevimiento, por lo que podía pasar.
    Esto lo escribe uno de los nombrados en el post.

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